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lunes, 2 de mayo de 2011

Narración


¿Cómo educa la Narrativa?
“La narrativa es una forma de comunicar la experiencia humana que da coherencia a la realidad, por ello es una condición fundamental en la enseñanza de la historia…
…En la enseñanza de la de la historia tiene que ser concebida como una forma de representar el mundo en que vivimos, de comprender nuestros actos cotidianos y darles significado, de -dar forma a nuestra realidad social-… es una estrategia educativa viable para que el alumno razone con coherencia lógica frente a los problemas que presenta la cotidianeidad social, ya que la naturaleza más esencial de la historia es la inteligibilidad de la realidad, ya sea pasada o presente, mediante un discurso coherente que dé cuenta de la multiplicidad de construcciones narrativas…”

Curso Estatal de Actualización 2011

El Negro Yanga
Muy pocos sabemos sobre la historia real de la liberación de nuestros antepasados por el yugo español y el logro de la Independencia en América Latina. Existen personajes que nuestros libros de historia se han encargado de crearnos como únicos héroes, pero que en consecuencia y por ello han permitido el olvido o el desconocimiento de otros que fueron relevantes para poder lograr el México que hoy tenemos. Tal es el caso de Gaspar Yanga.
El ingreso de esclavos provenientes en su mayoría de África al continente americano coincide con el período de la Conquista y la Colonia entre 1519 a 1810, quienes eran utilizados para la explotación de plantíos de azúcar. En el actual estado de Veracruz, el primer lugar autorizado por la Corona Española para el desembarque de esclavos fue en el puerto de Villa Rica de la Vera Cruz.
La Corona Española, al darse cuenta que los nativos traídos de África tenían una resistencia natural al clima tropical, aún mucho mejor que la población indígena originaria del continente americano, autorizó la creación de compañías importadoras de mano de obra a la Nueva España, y así poder suplir la demanda de necesidades de la Península.
El trato inhumano al que eran sometidos obligaba a los esclavos a protestar de varias maneras a este sistema: en forma de insurrecciones armadas, intentos de tomas de poder y fugas.
Los esclavos que lograban escapar eran llamados cimarrones,
Lo poco que se sabe de Gaspar Yanga es que fue apresado en la región de "Brang", al parecer de la Guinea, una vez perteneciente al Imperio de Ghana, siguiendo la ruta hacia Cabo Verde otro principal centro comercial de esclavos, de dominio portugués. Este grupo étnico originario de Ghana lo desmarcarían en 1579 en la antigua Veracruz, y ser conducido encadenado a una de las fincas azucareras y de alcohol, en la provincia que tiene su nombre.
Su descripción era la de un hombre alto, más de lo común, fuerte e inteligente, quien dominaba bien el español, quien pronto huiría de sus amos, y por treinta años encabezaría la rebelión, siendo caudillo de los cimarrones.
El movimiento libertario consumado con Yanga, empezaría en 1537, con la huida de los cimarrones, en 1546 el virrey Antonio de Mendoza ordenó ahorcar en la Plaza Mayor de la Ciudad de México a dos "negros fugitivos" llamados Juan Román y Juan Venegas. La cacería de negros ya llevaba tiempo, y con cualquier mínimo pretexto podían ser ejecutados, en esta cacería muchos de los cimarrones huyeron por el Istmo de Tehuantepec hasta lugares remotos del Perú.
En 1609 corrió la noticia de que los negros pretendían matar a los capitalinos y coronar a uno de los suyos (Yanga), así el virrey tomo medidas extremas contra los rebeldes, tres años después llegarían los rumores de que muchos negros habían sido vencidos, quienes fueron descuartizados y clavados sus cuerpos en picas por los caminos principales, para que sirviera de escarmiento a los sublevados.
La población negra del siglo XVI era del 6% ó 20,569 debido a la necesidad de mano de obra se incrementarían los envíos, ya para 1646, había un promedio de casi 168,000 esclavos negros en el territorio de la Nueva España.
En el siglo XVI la Corona española mando un grupo conformado por indios, criollos y mestizos, así como algunos negros para "pacificar" la zona de 'revoltosos' en 1609 y poner fin a las acciones de los esclavos fugitivos.
Las tropas españolas que partieron de Puebla en enero de 1609 sumaban alrededor de 550, de los cuales quizás 100 eran soldados españoles y los restantes reclutas y aventureros, para ese entonces Yanga padre llevaba ya treinta años de fugitivo, ya entrado en edad era el líder en las montañas de Orizaba, y quien decía que si no hubiese sido esclavo ya en su país seria rey, su encargado militar o segundo después de él, era otro cimarrón de nombre Francisco de la Matosa o Matiza, estos para sobrevivir se dedicaban al asalto de carruajes y de viajeros, así como incursiones a las haciendas vecinas, aunque tiempo después serían reemplazados por la agricultura y cría de aves de corral.
Las tropas "pacificadoras" ganarían algunas batallas las cuales harían esconderse a los cimarrones aún más en la jungla, pero esto no siempre fue así, las victorias de los 'rebeldes' serían más que sus derrotas, para esto pasarían muchos años antes de que la corona aceptara por fin que los cimarrones no estaban dispuestos a volver a la esclavitud, y así se vería eventualmente obligada aceptar sus reclamos.
Los cimarrones que se les enfrentaban eran una fuerza de 100 combatientes con armas de fuego, y cuatrocientos más armados con piedras, machetes, arcos y flechas. Estas tropas eran dirigidas por Francisco de la Matosa. Yanga quien era anciano en aquel entonces decidió emplear el conocimiento superior de sus tropas sobre el terreno para resistir a los españoles, con el fin de causarles suficientes bajas para obligarlos a iniciar negociaciones.
Cuando se acercaban las tropas españolas, Yanga envió términos de paz por medio de un español capturado. Esencialmente, Yanga pidió un tratado para dar fin a las hostilidades entre los indígenas y los españoles: solicitó un área independiente, a cambio de tributo y promesas de apoyar a los españoles si los mismos fueran atacados. Además, él sugirió que esta área propuesta devolvería a cualquier esclavo que pudiera huir e intentase refugiarse allí. Esta última concesión era necesaria para calmar las preocupaciones de muchos dueños de esclavos en la región.
Los españoles rechazaron los términos, y se desató una batalla con grandes pérdidas para ambos bandos. Los españoles avanzaron en el asentamiento de Yanga y lo incendiaron. Sin embargo, la gente huyó a los alrededores que por ser terreno difícil, impidió a los españoles alcanzar una victoria concluyente. Incapaz de una victoria definitiva, los españoles acordaron entrar en negociaciones. Eventualmente los términos de Yanga fueron convenidos, con la cláusula adicional que solamente los sacerdotes franciscanos atenderían a la gente, y concedieron a la familia de Yanga el derecho a gobernar en esa nueva área.
Entre 1608 y 1609 la Corona española se vio obligada aceptar los convenios, y los exesclavos se establecieron primeramente en un lomerío llamado Las Palmillas, al ir creciendo la comunidad exigieron un terreno más grande, que seria concedido años más tarde, en 1630 establecieron el primer pueblo libre del continente americano, llamado "El pueblo Libre de San Lorenzo de los Negros", en las cercanías de Córdoba, Veracruz, tiempo después se le cambiaría el nombre de Yanga en honor al libertario. 

Prenociones referentes a la Narrativa

Narrar es compartir una historia relacionada con los actos humanos, mediante manifestaciones descriptivas y detalladas que permitan al interlocutor fabricar una imagen y un conocimiento del hecho.
Es una forma de hacer comprender una realidad, contexto, experiencia, suceso, etc. mediante la comunicación a través del lenguaje para generar una interpretación cuyo resultado sera dependiente tanto de la imaginación y creatividad del emisor para transmitir como del escucha o lector para decodificar. Es la escritura o transmisión verbal de hechos de forma detallada y particularizada, no necesariamente con una secuencia lógica absoluta, sino más bien dependiente de la lógica que el narrador dé para que en el interlocutor nazcan o se produzcan las imágenes de esos eventos.
Esta modalidad permite el desarrollo de todos los sentidos tanto del emisor para poder dar a conoces sus hechos o experiencia como para el receptor para decodificarlos haciendo uso de toda una gama de recursos o conocimientos ya adquiridos con anterioridad o dados a conocer por el mismo narrador.
De forma específica, en la enseñanza de la Historia en la Escuela Primaria, permitirá, si se da la oportunidad a los alumnos de crear sus propias narraciones, desarrollar dichos sentidos, o bien si sólo llegan a ser los escuchas o lectores de las diversas narraciones de que se haga uso en el aula, les desarrollará la imaginación y creación de sucesos que coadyuvarán a comprender mejor el pasado reciente y remoto.